Surface heat exchanges in an estuarine tidal flat (BahÃa Blanca estuary, Argentina)
D Beigt, MC Piccolo, GME Perillo
Abstract
The purpose of this article is to provide an analysis of the heat exchanges occurring at a tidal flat of the BahÃa Blanca estuary (Argentina). Heat fluxes across the water-atmosphere and sediment-atmosphere interfaces (inundation and exposure, respectively) were studied. Data were collected at Puerto Cuatreros (located near the estuaryâ??s head) during one annual cycle (2003). Bulk aerodynamic formulas were used to estimate the radiative and turbulent fluxes from available meteorological data. Air, water and soil temperatures, as well as solar radiation were measured every 10 min. Soil temperature was recorded at three depths (0.05, 0.15 and 0.25 m). Meteorological data were obtained at 30-min intervals from the estuaryâ??s weather station located at Puerto Rosales. Atmospheric and tidal conditions regulated the heat exchanges. The most important heat fluxes in every season were net radiation and latent heat flux, reaching maximum values of 816 and 776 W mâ??2, respectively, after midday in summer. Tidal inundation affected the direction and magnitude of sensible and soil heat fluxes. During a cloudless summer day, nocturnal inundations heated the tidal flat sediment, causing an upward flow of sensible heat. A tidal inundation in the morning cooled the sediment and a downward flow of sensible heat developed (reaching â??183 W mâ??2). Soil heat flux was rapidly reduced during the hours of inundation, becoming nearly zero. The estimated annual evaporation was 2127 mm.
El propósito de este artÃculo es proporcionar un análisis de los intercambios calóricos que ocurren en una planicie mareal del estuario de BahÃa Blanca (Argentina). Se estudiaron los flujos de calor a través de las interfases agua-atmósfera y sedimentoatmósfera (inundación y exposición de la planicie, respectivamente). Los datos se recolectaron en Puerto Cuatreros (localizado en las cercanÃas de la cabecera del estuario) durante un ciclo anual (2003). Se utilizaron ecuaciones aerodinámicas que parametrizan los flujos radiativos y turbulentos a partir de datos meteorológicos disponibles. La radiación solar y la temperatura del aire, agua y sedimento se registraron cada 10 min. La temperatura del suelo se midió en tres profundidades (0.05, 0.15 y 0.25 m). Los datos meteorológicos se registraron cada 30 min en la estación meteorológica del estuario, localizada en Puerto Rosales. Las condiciones atmosféricas y la marea regularon los intercambios de calor. En todas las estaciones del año los flujos calóricos más importantes fueron la radiación neta y el flujo de calor latente, alcanzando valores máximos de 816 y 776 W mâ??2, respectivamente, en verano, en horas posteriores al mediodÃa. La inundación mareal afectó la dirección y magnitud del flujo de calor sensible y el flujo de calor en el suelo. Durante un dÃa despejado de verano, las inundaciones nocturnas calentaron el sedimento de la planicie mareal, causando un flujo ascendente de calor sensible. La inundación matutina enfrió el sedimento y se produjo un flujo descendente de calor sensible que alcanzó un valor de â??183 W mâ??2. El flujo de calor en el suelo se redujo rápidamente durante las horas de inundación, acercándose a cero. La evaporación anual estimada fue 2127 mm.
El propósito de este artÃculo es proporcionar un análisis de los intercambios calóricos que ocurren en una planicie mareal del estuario de BahÃa Blanca (Argentina). Se estudiaron los flujos de calor a través de las interfases agua-atmósfera y sedimentoatmósfera (inundación y exposición de la planicie, respectivamente). Los datos se recolectaron en Puerto Cuatreros (localizado en las cercanÃas de la cabecera del estuario) durante un ciclo anual (2003). Se utilizaron ecuaciones aerodinámicas que parametrizan los flujos radiativos y turbulentos a partir de datos meteorológicos disponibles. La radiación solar y la temperatura del aire, agua y sedimento se registraron cada 10 min. La temperatura del suelo se midió en tres profundidades (0.05, 0.15 y 0.25 m). Los datos meteorológicos se registraron cada 30 min en la estación meteorológica del estuario, localizada en Puerto Rosales. Las condiciones atmosféricas y la marea regularon los intercambios de calor. En todas las estaciones del año los flujos calóricos más importantes fueron la radiación neta y el flujo de calor latente, alcanzando valores máximos de 816 y 776 W mâ??2, respectivamente, en verano, en horas posteriores al mediodÃa. La inundación mareal afectó la dirección y magnitud del flujo de calor sensible y el flujo de calor en el suelo. Durante un dÃa despejado de verano, las inundaciones nocturnas calentaron el sedimento de la planicie mareal, causando un flujo ascendente de calor sensible. La inundación matutina enfrió el sedimento y se produjo un flujo descendente de calor sensible que alcanzó un valor de â??183 W mâ??2. El flujo de calor en el suelo se redujo rápidamente durante las horas de inundación, acercándose a cero. La evaporación anual estimada fue 2127 mm.
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