Effects of salmon farming on benthic Crustacea
J Hall-Spencer, R Bamber
Abstract
Scotland is the largest aquaculture producer in the European Union and utilizes almost all of its fjords for salmon culture. Recent UK policy has encouraged the movement of farm cages away from enclosed sites to areas with strong tidal flow because salmon farms are known to cause organic-enrichment of muddy substrata in areas with low tidal flow. This has resulted in a spate of applications to site cages over coralline algal gravel beds (termed maerl) that are usually strongly tidal and provide habitat for a diverse array of benthic Crustacea. In 2003 we studied the effects of farm waste on benthic crustaceans from a large salmon farm in Shetland that had been situated above a maerl bed since 1991. Annual monitoring reports showed a die-back of living maerl, periods of anoxia and an accumulation of organic material on the seabed within 25 m of the cages. Assessments of crustacean assemblages, quantified using 0.5-mm-sieved replicate (n = 5 per site) core samples, showed significant reductions in biodiversity near the farm. Some scavengers (e.g., the amphipod Socarnes erythrophthalmus) were far more abundant near the cages than at distances >75 m from the cages, but many small crustaceans (e.g., the tanaids Leptognathia breviremis, Typhlotanais microcheles and Psudoparatanais batei; the cumaceans Nannastacus unguiculatus, Cumella pygmaea and Vaunthompsonia cristata; and the amphipod Austrosyrrhoe fimbriatus) were impoverished near the cages. We found that benthic Crustacea were significantly impacted by the salmon farm, despite the presence of strong currents, probably due to the combined effects of organic wastes and the use of toxins to combat parasitic copepods. We recommend that â??fallowing", whereby farm cages are moved between sites to allow benthic recovery, is not carried out at sites where long-lived biogenic habitats such as maerl occur because this will likely increase the area of habitat degradation.
Como el acuacultor más importante de la Unión Europea, Escocia utiliza prácticamente todos sus fiordos para cultivar salmón. Recientemente se ha promovido el traslado de los encierros de sitios protegidos a zonas con mareas intensas debido a que estos cultivos causan enriquecimiento orgánico del substrato fangoso en áreas con poco flujo de mareas. Esto ha resultado en una tendencia a ubicar encierros sobre sustratos de grava cubiertos de algas coralinas, conocidos como bancos de rodolitos o maerl. Ã?stos generalmente presentan fuertes mareas y constituyen el hábitat de una gran variedad de crustáceos bénticos. En 2003 se estudiaron los efectos de los desechos de una gran granja de salmón, situada desde 1991 sobre un banco de maerl en Shetland, sobre los crustáceos bénticos. Los registros anuales mostraron una creciente mortandad de los rodolitos, periodos de anoxia y acumulación de materia orgánica sobre el substrato 25 m alrededor de los encierros. La cuantificación de la composición de la fauna de crustáceos, utilizando cinco muestras tamizadas (0.5 mm de apertura) por sitio, mostró reducciones significativas de la biodiversidad cerca de la granja. Algunos carroñeros (e.g., el anfÃpodo Socarnes erythrophthalmus) fueron más abundantes cerca de los encierros que a >75 m de ellos. Asimismo, muchos crustáceos pequeños (e.g., los taneidos Leptognathia breviremis, Typhlotanais microcheles y Psudoparatanais batei; los cumáceos Nannastacus unguiculatus, Cumella pygmaea y Vaunthompsonia cristata; y el anfÃpodo Austrosyrrhoe fimbriatus) disminuyeron cerca de los encierros. A pesar de las fuertes mareas los crustáceos bénticos se vieron impactados significativamente por la granja, probablemente debido al efecto combinado de los desechos orgánicos y el uso de toxinas para combatir a los copépodos parásitos. Recomendamos que la práctica de â??descanso", en la cual los encierros son movidos de un lugar a otro con la esperanza de que los sitios perturbados se recuperen, no sea utilizada en hábitats sensibles como los bancos de maerl, ya que ello simplemente incrementarÃa el tamaño del área degradada.
Como el acuacultor más importante de la Unión Europea, Escocia utiliza prácticamente todos sus fiordos para cultivar salmón. Recientemente se ha promovido el traslado de los encierros de sitios protegidos a zonas con mareas intensas debido a que estos cultivos causan enriquecimiento orgánico del substrato fangoso en áreas con poco flujo de mareas. Esto ha resultado en una tendencia a ubicar encierros sobre sustratos de grava cubiertos de algas coralinas, conocidos como bancos de rodolitos o maerl. Ã?stos generalmente presentan fuertes mareas y constituyen el hábitat de una gran variedad de crustáceos bénticos. En 2003 se estudiaron los efectos de los desechos de una gran granja de salmón, situada desde 1991 sobre un banco de maerl en Shetland, sobre los crustáceos bénticos. Los registros anuales mostraron una creciente mortandad de los rodolitos, periodos de anoxia y acumulación de materia orgánica sobre el substrato 25 m alrededor de los encierros. La cuantificación de la composición de la fauna de crustáceos, utilizando cinco muestras tamizadas (0.5 mm de apertura) por sitio, mostró reducciones significativas de la biodiversidad cerca de la granja. Algunos carroñeros (e.g., el anfÃpodo Socarnes erythrophthalmus) fueron más abundantes cerca de los encierros que a >75 m de ellos. Asimismo, muchos crustáceos pequeños (e.g., los taneidos Leptognathia breviremis, Typhlotanais microcheles y Psudoparatanais batei; los cumáceos Nannastacus unguiculatus, Cumella pygmaea y Vaunthompsonia cristata; y el anfÃpodo Austrosyrrhoe fimbriatus) disminuyeron cerca de los encierros. A pesar de las fuertes mareas los crustáceos bénticos se vieron impactados significativamente por la granja, probablemente debido al efecto combinado de los desechos orgánicos y el uso de toxinas para combatir a los copépodos parásitos. Recomendamos que la práctica de â??descanso", en la cual los encierros son movidos de un lugar a otro con la esperanza de que los sitios perturbados se recuperen, no sea utilizada en hábitats sensibles como los bancos de maerl, ya que ello simplemente incrementarÃa el tamaño del área degradada.
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D.R. UNIVERSIDAD AUTONOMA DE BAJA CALIFORNIA